La configuración de un escritorio ejecutivo está diseñada esencialmente para crear un centro de mando que integre trabajo eficiente, atención personalizada y estilo propio. Por lo tanto, al planificar dicha configuración, es fundamental considerar todos los aspectos de manera integral, incluyendo la distribución del espacio, la dirección estilística, la asignación de presupuesto y el mobiliario clave. En cuanto a la distribución del espacio, se recomienda dividir la oficina en varias zonas funcionales: el área de trabajo principal debe contar con el escritorio principal y una silla ergonómica, idealmente ubicada en la zona con mejor luz natural y con una pared sólida como respaldo.